El taoismo coreano

Tea Sage paintEl taoísmo es un sistema religioso y filosófico chino, que data del siglo IV a.C. Aparte el dudoso Yangzhu, los dos clásicos del taoísmo son el Laozi (o Lao-Tse) y Zhuangzi. El taoísmo llegó a Corea durante el período de los Tres Reinos, en el siglo IV d.C. Constituye el antiguo conocimiento coreano de las leyes que gobiernan los fenómenos naturales.

En las pinturas antiguas, el taoísmo suele representar simbólicamente a través de un hombre viejo con un niño cerca de él, rodeados por un paisaje montañoso donde manda generalmente un torrente. El niño simboliza la “simplicidad primordial” y el aprendizaje permanente del taoísta. El taoísmo coreano se encuentra en una situación paradójica, por un lado es bastante desconocido por los coreanos, por otro, impregna sus concepciones, la sabiduría colectiva coreana. Las enseñanzas minimalistas del Tao Te-king de Laozi constituyen la base de la concepción tradicional coreana del mundo. En él podemos encontrar el sentido del minimalismo, el gusto por el silencio, por no hacer de la cultura tradicional coreana.

¿Cuáles son los puntos esenciales del taoísmo coreano y que también lo son del taekwondo?

 

  • El “principio” central del taoísmo es el Tao (o Dao). La palabra “Tao” (“do” en japonés, de ahí Taekwon-do) proviene de la combinación de dos caracteres chinos: ch’o, que representa un pie dando un paso, y shou, un jefe. El uso del Tao en el sentido de “la Vía” se derivaría del signo ch’o mientras que el de shou implicaría la idea del pensamiento, es decir, de una vía de tipo espiritual. Según Laozi, el Tao lo produce todo, lo rige todo, lo vivifica todo, su ausencia es la muerte. Por lo tanto el Tao es la forma como las cosas existen, cómo cambian y como nosotros deberíamos ser.  Zuang-zi recalca la trascendencia del Tao, en la que desaparece toda distinción, aun entre bueno y malo, entre ser y no-éssser, además, busca la unión mística con el Tao. Acentúa la oposición al confucianismo, se complace en denigrar y mostrarlo Confucio como un discípulo del taoísmo.

 

  • El fundamento del Tao es el “nada” (wu) y su acción se realiza sin actividad, por lo que el “hacer nada” (wu-wei) es la ley de la naturaleza. Es decir, nada forzado, artificial o no natural. A través de la obediencia espontánea a los impulsos de la esencia natural propia de cada uno y al despojarse a sí mismo de doctrinas y conocimientos, se puede llegar a la unidad con el Tao. Así significa que todo intento de atrapar la naturaleza de la realidad del Tao (ya sea con conceptos o con leyes, etc.) es vana. Podemos ver, escuchar y tocar la realidad pero el Tao mismo es invisible (yi), intangible (wei) y inaudible (xi). Aún así, poder hablar del Tao utilizando un lenguaje metafórico, simbólico, paradójico… y podemos decir que como origen, el Tao es la base última de los cambios aunque él mismo no cambia; como función el Tao propugna la “acción sin acción” (wei wu-wei) y, como sistema de virtud, el tao recomienda la ausencia de esfuerzo, de deseo y propugna la armonía y la simplicidad.

  • Por eso el sabio que está en acuerdo con el Tao, sin hacer nada, todo lo perfecciona, el buen gobernante, sin forzar, armoniza el imperio. Laozi subraya este acuerdo con la naturaleza y aborrece todo lo artificial o violento. El sabio trasciende toda distinción entre yo y no-yo, llega a ser uno con el Tao. Zuang-zi constatando los males que sufre el mundo y que ningún esfuerzo humano no puede arreglar, sino la virtud del Tao, propone una política ideal de inacción (no-intervencionismo estatal) y de libre espontaneidad. Por ello, cuando es llamado a un cargo, el rechaza: para el individuo predica el apartamento en el anonimato y una disciplina que, rehuyendo la multiplicidad de lo sensible, busca la unión mística con el Tao.

  • El taoísmo en el corazón de la instrucción moral. El ideal de educación no es ni “laico”, ni “cristiano”, sino que se corresponde con una lectura confuciana del clásico chino Daodejing (Doe Duk, en coreano), que significa El camino del Tao y de su virtud.

    Doe es la traducción coreana de Tao (o Dao), intraducible alfa y omega reunido en un diptongo, la raíz de todo fenómeno que se encuentra más allá de la contingencia del espacio, del tiempo y de la conciencia, pero que se ‘asemeja también, de manera sutil, el mundo de los fenómenos.

    Duk evoca la idea de virtud, pero sobre todo de reencuentro entre el cielo y el ser humano sobre la tierra. Concepto trinitario central del taoísmo que coloca al ser humano (Saramar) como mediador del cielo (haneul) y la tierra (tang). El Doe Duk enseña en todas las escuelas. Los cursos preparatorios se limita a definir el “estilo de vida correcta” (“Ba-Reun Sang Whal“), en la escuela y el instituto sirve para instruir en “los principios morales de los ciudadanos” (“Kuk Min Yul Lee“).

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